Tramo a tramo por nuestro ferrocarril

ADIF confía a Tragsatec el diagnóstico del estado de las explanaciones ferroviarias de la Zona Norte

En octubre de 1848 se inauguraba la primera línea operativa de ferrocarril en España (Barcelona-Mataró). Desde entonces, la expansión de la red ferroviaria en nuestro país se desarrolló hasta los años 50, vertebrando una completa red de comunicación de personas y mercancías, en un territorio de complicada orografía y en unos periodos históricos de enorme complejidad. Fue una etapa de grandes logros, como la construcción de la línea León-Gijón. El tramo ferroviario que salva la cordillera Cantábrica por el puerto de Pajares es considerado una de las obras de ingeniería más importante del siglo XIX en España.

Inspección y redacción de proyectos de las explanaciones de la red de Adif en la Zona Norte.
Inspección y redacción de proyectos de las explanaciones de la red de Adif en la Zona Norte.

Más de 13.000 kilómetros de trazados centenarios

Actualmente, la red ferroviaria española es gestionada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), una entidad pública dependiente del Ministerio de Fomento que tiene como objetivo la construcción, gestión y explotación de líneas de ferrocarril.

Esta red supera hoy los 13.000 kilómetros entre ferrocarril convencional y Red de Ancho Métrico (RAM, anterior Ferrocarril de Vía Estrecha o FEVE), transportando cada año entre 500.000 y 600.000 pasajeros, así como más de 200 millones de toneladas de mercancías. Dicha infraestructura, cuyos trazados tienen más de 100 años en su mayoría, soporta anualmente cerca de 200 millones de kilómetros recorridos. Esto pone de manifiesto la necesidad de su conservación y mantenimiento para garantizar la seguridad y operatividad de nuestras líneas de ferrocarril.

Proyecto de inspección y control

Tragsatec desarrolla desde octubre de 2015 el proyecto de caracterización de la red ferroviaria en la Zona Norte de España. Su objetivo es obtener un diagnóstico del estado de las explanaciones ferroviarias mediante inspecciones de campo. Así se obtiene información sobre el estadTécnico con tablet delante de la malla de triple torsión.o funcional y resistente de los elementos de la infraestructura (desmontes y terraplenes), para poder definir sus niveles de riesgo y deficiencia.

Para ello, Tragsatec ha desplegado equipos de ingenieros y geólogos en las comunidades autónomas de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla y León, Navarra, Aragón y Cataluña. Estos equipos cuentan con una amplia formación y experiencia, y han recorrido más de 6.600 kilómetros de vías de trazado convencional y del RAM.

Partiendo de la documentación suministrada por ADIF (como inventarios de elementos y estudios de riesgos geológicos de la infraestructura), los técnicos han comprobado y modificado in situ la información cuando fue necesario. Simultáneamente, recogieron datos relativos a la visibilidad, geometría, geología, geotecnia y vegetación -entre otras variables- de los desmontes y terraplenes que conforman las explanaciones ferroviarias. Además, se analizó el estado de conservación y la eficiencia de los elementos de defensa y protección como muros, gaviones, mallas o drenajes.

La información obtenida es de gran utilidad para garantizar la seguridad y operatividad de las líneas

Trabajadores junto a vía férrea.
Trabajadores junto a vía férrea.

Toda esa información, unida a la ambiental (meteorología, cartografía de zonas inundables, sismicidad…), a la específica de la propia infraestructura (tráfico y velocidad de circulación) y al histórico de incidencias, alimenta un complejo algoritmo con el que se establecen los niveles de riesgo. Con ellos, ADIF diseñará y priorizará sus planes y programas de mantenimiento.

Claves para optimizar el proyecto

Los técnicos registran y transmiten información a través de tabletas.
Tabletas para el registro y transmisión de información.

El trabajo de los equipos de inspección se ha visto respaldado por la intensa actividad de coordinación y supervisión realizada por personal de Tragsatec ubicado en su sede central, en Madrid, y en sus Unidades Territoriales.

Mediante estrictos procedimientos de control de calidad, que incluyen chequeos in situ a los equipos de inspección, filtrado de datos y realización de pruebas con el propio algoritmo, se trabaja para obtener una información homogénea y de calidad. Esta labor se ve facilitada por la utilización de tabletas electrónicas por parte de los equipos de campo, que permiten recoger y registrar datos y fotografías, y facilitan el envío e intercambio diario de toda la información digital a través de nubes habilitadas para tal fin.

Técnicos de Tragsatec trabajan sobre el terreno.
Técnicos de Tragsatec trabajan sobre el terreno.

La calidad de la información resulta una prioridad en esta actuación como también lo es la seguridad de los trabajadores. No hay que olvidar que las actuaciones de inspección y caracterización se están desarrollando en un entorno en el que confluyen, por una parte, los riesgos habituales que comporta la actividad en campo y, por otra, los específicos de las infraestructuras ferroviarias y particularmente sus circulaciones. Por este motivo, previamente a su incorporación, todos los trabajadores fueron formados en materia preventiva. Además, cada equipo es acompañado en todo momento por un piloto de seguridad habilitado, así como por un encargado de trabajos de ADIF, que vela por la seguridad de las circulaciones.

Actualmente, las actividades de inspección están muy avanzadas, lo que está permitiendo incrementar progresivamente las visitas a los puntos y tramos en los que se está detectando que resulta prioritario actuar. El encargo de ADIF a Tragsatec contempla, además, la elaboración de informes técnicos y la redacción de los proyectos de las actuaciones más urgentes.

Desde la Gerencia de Desarrollo Rural y Política Forestal del Grupo Tragsa se subraya la importancia de detectar los posibles problemas en las vías ferroviarias, y se destaca el interés y el gran potencial del inventario generado con este proyecto, cuyo objetivo es reforzar la seguridad de nuestra red ferroviaria, contribuyendo a mantener sus altos estándares de calidad.