“Es imprescindible detectar problemas en las vías para evitar accidentes”

Los responsables de la inspección de las vías férreas en la zona Norte.
Almudena Martín y Ángel Cocero participan en la inspección de las explanaciones de la Red de ADIF
Ficha
  • Nombre y Apellidos: Almudena Martín Montero y Ángel Cocero Alonso
  • Titulación: Ingeniera y Geólogo
  • Cargo en Tragsa: Técnica Superior y Jefe de Grupo de Actuaciones y Proyectos, respectivamente.

Almudena Martín y Ángel Cocero forman uno de los equipos de campo responsables de la inspección de las explanaciones de la Red de ADIF, en la Zona Norte. Para ello recorren las vías recogiendo información con la que elaborar un diagnóstico sobre la estabilidad de los terrenos en los que se apoyan y abren las vías, y del estado funcional y efectividad de las infrestructuras de estabilización existentes.

¿Por qué son importantes los trabajos de inspección de las explanaciones de la red ferroviaria?

Resulta imprescindible detectar los posibles problemas en las vías ferroviarias para evitar cualquier tipo de accidente. Nuestro objetivo es determinar la estabilidad del terreno con precisión y definir sus niveles de riesgo y deficiencia.

¿Cómo se garantiza la seguridad de los equipos técnicos?

La planificación antes de iniciar cada jornada es clave para nuestra seguridad. Siempre nos acompaña un piloto de seguridad y el encargado de trabajo de ADIF.

¿Anécdotas del recorrido o curiosidades del proyecto?

Cada día recorremos entre 5 y 10 kilómetros de vía, dependiendo del número de obstáculos a analizar que encontremos. Tomamos datos de las trincheras y los terraplenes, de la distancia de ambos a la vía y sobre la visibilidad de las curvas; comparamos sus características con las facilitadas en el inventario de ADIF y las corregimos si estas han variado. Son más de 50 variables que debemos registrar: desde los tipos de suelos hasta la protección existente (muros, pantallas, mallas o bulones) y su estado de conservación; sistemas de drenaje de agua en las cunetas; existencia de zonas problemáticas, como la cercanía de casas o gaseoductos. También analizamos la presencia de elementos externos que supongan una amenaza, como muros, postes o construcciones; kilometraje, inclinación, altura, vegetación en la cubierta y geología de la zona, litología, geometría del talud, presencia de bloques deslizados o grietas en el aspecto macizo, etcétera. El último paso es fotografiar cada elemento evaluado para completar su ficha.