Rescate del barco de salvamento Aquarius

Aarón Blanco Tejedor Aquarius
Aarón Blanco / Unsplash
El Grupo Tragsa participa en la Operación Esperanza Mediterráneo en Valencia

El pasado mes de junio el barco de salvamento Aquarius atracó en el puerto de Valencia con 626 refugiados a bordo de 30 nacionalidades distintas. En este amplio grupo viajaban más de 100 niños y 7 mujeres embarazadas.

Antes de la llegada a tierra del Aquarius, se puso en marcha un dispositivo logístico para preparar su recibimiento. La iniciativa de recepción de las personas a bordo de la embarcación se llamó Operación Esperanza Mediterráneo, y en ella se vieron implicados la mayoría de cuerpos de seguridad y atención a las emergencias de las Comunidad Valenciana.

El Grupo Tragsa, a petición de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, participó en este dispositivo movilizando todos sus medios y recursos para cubrir las necesidades que pudieran surgir por parte de la Administración a la hora de atender a los afectados.

Las labores se desarrollaron en distintos contextos, comenzando por la zona del puerto, la “Base Alinghi” donde debía almacenarse el avituallamiento que recibirían los rescatados del Aquarius.

También en el puerto se colocaron dos grandes carpas con el mobiliario necesario (mesas y sillas), generadores de electricidad y sanitarios, cerca de las cuáles que instaló un camión frigorífico con alimentos y bebidas, así como otro tipo de enseres necesarios para atender a los refugiados tales como batas, mascarillas o guantes de látex.

Este despliegue también incluía espacios concretos para alojar a las personas que asistieron al desembarco, además de colocar las gradas para los medios de comunicación. En este sentido el Grupo Tragsa fue responsable de la puesta en marcha y mantenimiento de una página web cuya finalidad era gestionar las solicitudes de acceso a toda la zona de recepción.

Una vez en tierra, y tras ser atendidos por la Cruz Roja, más de 500 personas fueron trasladadas hasta el polideportivo de Cheste, situado a 26 kilómetros de la ciudad de Valencia.

El Complejo, convertido en emplazamiento temporal de los viajeros, cuenta con más de 3.000 metros cuadrados donde, para cubrir las necesidades básicas de los nuevos ocupantes, se dispusieron módulos con literas, duchas y sanitarios, con su correspondiente red de fontanería, que pudieron utilizar nada más llegar al polideportivo.

Recientemente, los organismos implicados en este dispositivo, han trasladado al Grupo Tragsa su reconocimiento por el trabajo realizado junto al resto de organismos de seguridad y emergencias. Un servicio en el que Tragsa ha acumulado ya más de 40 años de experiencia en la Comunidad Valenciana y en el resto del territorio, y que ha sido posible gracias a la implicación de todo su equipo humano.