Maceda: vanguardia en la investigación e innovación forestal

vivero maceda portada
Jornada de puertas abiertas en el vivero que el Grupo Tragsa tiene en la localidad orensana

El vivero del Grupo Tragsa en Maceda ha celebrado su primera jornada de puertas abiertas para dar a conocer su compromiso con el medio natural y el mundo rural. Durante el evento, los asistentes pudieron hacer un recorrido por varios de los invernaderos de los que dispone, además de visitar el laboratorio donde se llevan a cabo distintos proyectos de I+D+i.

De esta manera pudieron conocer más de cerca este espacio dedicado a la investigación y a la protección de la biodiversidad que pone en valor la calidad de nuestros montes y cuyas instalaciones constituyen una infraestructura única en España capaz de producir 4,5 millones de plantas al año y de prestar servicio a todo el país.

Vivero maceda 2
El en el vivero de Maceda es posible producir “plantas a la carta”.

Un hito que le ha situado como referente en el ámbito de la producción y la investigación forestal. Prueba de ello es la capacidad de producir plantas “a la carta”, lo que constituye una herramienta fundamental para poder repoblar las zonas afectadas con especies vegetales autóctonas, más resistentes y mejor adaptadas a sus ecosistemas.

En los últimos años, el vivero ha servido 26 millones de ejemplares cubriendo las necesidades generadas en diversos puntos de la geografía española.

Cabe destacar la labor que se realiza en el Centro de Mejora y Desarrollo Agroambiental (CEMDA), puesto en marcha en 2003, en cuyas instalaciones se realizan proyectos de investigación para la creación de ejemplares más resistentes a las plagas y a enfermedades gracias a métodos biotecnológicos.

Un equipo de 14 personas trabaja día a día para dar servicio a las administraciones sirviendo las plantas necesarias para llevar a cabo trabajos de repoblación forestal de bosques dañados por los incendios en toda España.

El compromiso del Grupo Tragsa con la sanidad vegetal se materializa en este vivero ourensano, cuya labor reporta numerosos beneficios ambientales, sociales y paisajísticos. Ejemplo de ello son los trabajos de recuperación medioambiental de las zonas incendiadas en Laza (Ourense), donde se trasplantaron 350.000 unidades, o la restauración de las explotaciones mineras a cielo abierto en León, donde se emplearon unas 200.000 plantas. En ambos casos, el trabajo de este vivero ha permitido darle a los bosques una segunda oportunidad.