El sector forestal como motor de desarrollo rural

forestal Editorial montes forestry

Los bosques cubren aproximadamente la tercera parte de la superficie terrestre del planeta. Acogen más del 80% de las especies animales y vegetales conocidas y, de forma casi imperceptible, desarrollan funciones esenciales para la vida en el planeta.

De este modo contribuyen a nuestra salud a través de la mejora de la calidad del aire y del agua, la regulación del microclima y la fijación de CO2, la formación de paisajes y la conservación de la diversidad biológica. Además, son un factor económico importante como proveedores de madera y otros productos forestales, y por su papel en la diversificación de las economías en las zonas rurales.

En los últimos años el sector forestal ha ido cobrando cada vez mayor importancia en el medio rural debido, por un lado, a la intensificación de las producciones agrícola y ganadera, que han reducido la superficie agrícola, y por otro, a la multifuncionalidad de sus aprovechamientos: turismo rural, deporte al aire libre, micología, caza…

En estos momentos, y tras la trágica experiencia del incendio de Portugal, además de los padecidos en distintas zonas de España, como Doñana o Yeste, la gestión forestal sostenible se concibe como una herramienta fundamental para la prevención de este tipo de incidentes, sobre todo en un país como el nuestro, con casi 28 millones de hectáreas de monte.

Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente constató, durante su visita al 7º Congreso Forestal Español, la importancia de este sector para el desarrollo de las zonas rurales.

En este contexto la ministra aprovechó para presentar el Plan de Actuación Forestal, sin duda el gran proyecto del Gobierno para la puesta en valor de un sector clave para el desarrollo de los territorios rurales. Esta iniciativa pondrá en marcha las mejoras necesarias en materia de infraestructuras forestales relacionadas con la propia gestión y con la prevención de incendios forestales, así como para conservar los ecosistemas y potenciar su uso racional, tanto por el sector primario como por el turístico.

Este es un campo en el que el Grupo Tragsa viene trabajando cada vez más en los últimos años, codo con codo con las administraciones públicas. Ponemos a su disposición nuestra experiencia, medios materiales y desarrollos tecnológicos y, sobre todo, nuestro capital humano.

Esto es aplicable a la lucha contra el fuego, una prioridad en toda su dimensión: prevención, detección, extinción y restauración. Pero además, Tragsa proporciona también herramientas que han permitido a las administraciones mejorar su intervención en la conservación y gestión integral y eficiente de los recursos naturales, la adaptación y mitigación del cambio climático y la mejora sostenible de los sistemas de producción forestal.