“Podríamos llegar a controlar los efectos negativos del camalote”

camalote nicolás hyacinth water
FUENTE: ATLAS / HOY
Nicolás Cifuentes (Confederación Hidrográfica del Guadiana) analiza los trabajos para limpiar el río

La Confederación Hidrográfica del Guadiana lleva luchando contra el camalote desde 2005 con el objetivo de paliar los daños medioambientales y socioeconómicos que esta planta exótica provoca en las zonas en las que se asienta.

No ha sido fácil. Sobre todo por el carácter invasor tan agresivo de esta especie. Transforma ha podido hablar con Nicolás Cifuentes y de la Cerra, director de obra de los trabajos extracción y contención que se están llevando a cabo en el río.

Este Ingeniero de Montes, actual Jefe de Servicio de Aplicaciones Forestales y Agronómicas de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, lleva más de una década al frente de las actuaciones forestales y ambientales de este río y ha querido explicarnos la situación actual de esta plaga, la estrategia que se está siguiendo para acabar con ella y las perspectivas de futuro en esta lucha.

TRANSFORMA: ¿Qué es el camalote y cuáles son sus características principales?

NICOLÁS CIFUENTES: Es una planta acuática bastante llamativa de grandes hojas y vistosas flores lilas originaria de Sudamérica que habita en ríos, arroyos y lagunas formando matorrales flotantes que se conocen como camalotales.

Es muy utilizada en jardines y acuarios, como elemento ornamental, porque sus hojas tienen unos pecíolos que se comportan como una especie de “flotadores” que permiten a la planta mantenerse en la superficie. Su principal característica es que tiene un crecimiento muy rápido y una fácil propagación, lo que hace que su distribución actual haya rebasado con creces su área originaria, constituyendo en algunos lugares del mundo un elemento invasor que crea serios problemas en las actividades de pesca, navegación y riego agrícola.

Tragsa camalote
El Grupo Tragsa colabora en las tareas para retirar esta especie invasora.

TF: En 2004 se detectó por primera vez la presencia de esta especie en el río Guadiana. ¿Cómo cree que ha podido desembarcar esta planta amazónica a nuestro país y más concretamente en Extremadura?

NC: No se sabe con certeza, solo podemos hacer suposiciones. La teoría más aceptada es que debido a su carácter depurativo y bonita vistosidad, se vendía en centros de jardinería, así como en grandes superficies (hoy día está prohibida su comercialización), posiblemente alguien acabó cansado de ver crecer esta planta en su estanque y la acabó tirando al río. Otra teoría posible es que se haya introducido a través de alguna importación de semillas de arroz, pues muchas regiones del mundo productoras de arroz conviven con el camalote, como Tailandia, India o Egipto.

De hecho, en los últimos años, desde la Confederación Hidrográfica del Guadiana se ha denunciado varias veces ante el SEPRONA la venta de esta especie en algunos portales de internet y en especial las importaciones para uso ornamental con su origen en Holanda.

Actualmente figura en la lista de las 100 peores invasoras de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y su venta o importación como planta de jardines y acuarios está prohibida en toda Europa.

TF: Hoy hablamos de 150 kilómetros de río “tomados” por el camalote ¿Cómo afecta esta situación a la fauna y flora autóctona? ¿Y a la población de la zona o la agricultura y la economía locales?

NC: En primer lugar hay que decir que no se ha llegado a producir una catástrofe ambiental ni económica como algunos predecían. Esto se debe sin duda a las actuaciones que se han estado llevando a cabo y que si bien no han podido erradicar esta planta, si han evitado daños mayores.

Pero si es cierto que, el rápido crecimiento del “jacinto de agua”, presenta una serie de efectos negativos que de no controlarse pueden derivar en diversos problemas. Desde el punto de vista ambiental, la aglomeración de esta planta, produce falta de luz y oxígeno en el fondo de las aguas continentales, lo que reduce fuertemente la diversidad biológica de los ecosistemas acuáticos.

Por otra parte constituye un hábitat idóneo para la proliferación de mosquitos o el desarrollo de organismos patógenos o vectores de enfermedades que afecta al estado de salud de las poblaciones.

A esto hay que unir la restricción del movimiento natural de las aguas en los ríos, lo que aumenta la posibilidad de sufrir inundaciones en época de crecidas, hecho que también provoca alarma social. Finalmente puede producir daños en las infraestructuras de riego, así como interferir en determinadas actividades recreativas, tales como pesca, baño, navegación, deportes náuticos, paisaje, etc.

Todos los escenarios que hemos resumido son situaciones que podrían llegar a producirse de forma grave pero que en la actualidad no se han producido de forma significativa gracias a las labores de control que se vienen realizando desde el 2004.

camalote portada hyacinth

TF: La Confederación ha confiado en el Grupo Tragsa para luchar contra esta “invasión” ¿En qué consiste la labor que están realizando y qué aspectos de la misma destacaría?

NC: Los trabajos que está desarrollando Tragsa, se encuentran dentro de la Estrategia de Control definida por la Confederación Hidrográfica del Guadiana y cuya finalidad es evitar la expansión de la especie hacia zonas no afectadas, la protección de infraestructuras hídricas de interés y la minoración de los efectos ambientales no deseados.

Nuestro principal objetivo es la extracción de la planta del cauce y su transporte a zonas de vertido habilitadas para acumular grandes cantidades de masas vegetales, fuera del contacto con el agua para su eliminación por desecación. Para ello se compartimenta el rio en segmentos mediante barreras flotantes y equipos de extracción para evitar que las manchas de camalote pasen de un subtramo al siguiente.

Cuando las temperaturas bajan el camalote deja de reproducirse; sin embargo, la planta permanece agarrada a las márgenes, entre la vegetación de ribera, esperando que las condiciones ambientales vuelvan a ser favorables para reproducirse. En esta situación los trabajos resultan muy efectivos. Tras la parada vegetativa de la planta, la retirada del mayor número de plantas posibles supone una menor tasa de reproducción en la campaña siguiente, se reduce notablemente la reproducción vegetativa.

Tragsa se ha encargado de estos trabajos para los que cuenta con diversos equipos de maquinaria específica y del refuerzo de vehículos anfibios y cosechadoras propiedad de la Confederación.

TF: ¿Qué esperan conseguir con esta estrategia?

NC: Principalmente mantener la contención en los tramos donde ya está presente la planta, entre Medellín y la frontera portuguesa (145 kilómetros), en especial, el tramo superior de Medellín a Mérida, por seguir siendo el más afectado.

Además de contener, insisto en la importancia de extraer las miles de toneladas que los medios permitan para evitar su libre descomposición en el agua, así como evitar la entrada de camalote a los canales de riego de Montijo y Lobón y proteger el embalse de Alqueva en Portugal.

Y no podemos olvidarnos de los usuarios. Pretendemos disminuir al máximo los inconvenientes que pueda suponer la presencia del camalote para ellos, que actualmente les impide utilizar playas y zonas de recreo, espacios de pesca, centros de piragüismo, así como realizar tomas directas de regantes y abastecimientos.

Vista del camalote en el río Guadiana.

TF: ¿Cuáles son las principales dificultades que están encontrando a la hora de intentar controlar el avance del camalote en el Guadiana?

NC: Sin duda para que la lucha contra el camalote pueda ser eficaz se requiere de una disciplina y constancia en las operaciones, conseguir esto es siempre lo más difícil.

Desgraciadamente, y ya nos ha ocurrido en varias ocasiones, cuando se ha realizado un gran esfuerzo para disminuir la cantidad de camalote presente sucede que por razones de contratación administrativa y/o disponibilidad económica se produce un parón de los trabajos de extracción. Estas situaciones permiten que el camalote se vuelva a extender ocupando rápidamente las zonas que ya se habían limpiado.

Las otras dificultades van asociadas a las propias de trabajar en un río como el Guadiana (problemas de accesos, crecidas, calados, vegetación de ribera, altas temperaturas, insectos, etc) y a la rapidez de crecimiento de la planta en la épocas de calor unido también a los bancos de semillas y a su capacidad de durmencia que puede llegar a los quince años.

TF: Después de tantos años de lucha contra el camalote, ¿vislumbran alguna solución a corto o medio plazo?

NC: Desgraciadamente, y a medio plazo, no vemos que sea posible su erradicación. Pero si somos capaces de cumplir con lo que establece la “estrategia” aprobada, entonces sí podríamos llegar a controlar los efectos negativos que el camalote puede producir (entre ellos grandes daños económicos muy superiores a los costes de control), incluso poco a poco se podría ir disminuyendo la longitud de tramo afectado. Pero para ser eficaces hace falta medios suficientes de forma permanente y constante mientras que el problema persista.